miércoles, 2 de junio de 2010

ECONOMÍA REGIONAL O DESARROLLO REGIONAL

Cuando se analizan los indicadores sobre Desarrollo Humano en Colombia y América Latina, siempre nos impresionan las cifras estadísticas que denotan nuestro grado de atraso en materia de la satisfacción de la necesidades básicas y la infraestructura social y económica, que nos lleve al crecimiento sostenido y la competitividad global.

Vale la pena preguntarnos:

¿Qué ha pasado en Colombia después de más cuatro décadas de descentralización?
¿Cuál ha sido el rol de los distintos estamentos del estado (Nación, Departamentos y Municipios) en la descentralización y por ende en el desarrollo?

Un reciente estudio de la CEPAL establece los nuevos retos de la gestión local y la viabilidad política e institucional:

· La cultura, la tradición, la historia, el sentido de pertenencia.
· La comprensión de las reglas de juego
· El cambio de mentalidad y la actitud positiva al cambio
· La capacidad de movilizarse colectivamente
· La creciente inclusión social ( empleo, salud, participación ciudadana)
· El mejoramiento de las condiciones de vida
· La protección de los recursos naturales
· El aprovechamiento de oportunidades económicas
· La atracción de nueva inversión
· La adopción y generación de nuevas tecnologías
· La creciente autonomía y descentralización regional

Salguero (2006) afirma que “La economía regional que parte del análisis regional, está ligada a las más recientes conceptualizaciones de la Nueva Geografía Económica; son disciplinas relativamente jóvenes, que forman parte de las ciencias económicas y geográficas, las cuales en los últimos años han tenido un mayor desarrollo impulsadas por geógrafos y economistas alemanes, franceses y norteamericanos. Toda actividad económica se realiza en el espacio, implicando que las decisiones económicas de los Estados, de las empresas, de los consumidores, de los obreros, de los empleados y demás componentes de la sociedad, se lleven a cabo teniendo en cuenta la localización geográfica”.

“La economía regional cuyo objeto es el estudio de las fuerzas o factores económicos que estructuran el espacio geográfico y de las interrelaciones que existen entre las actividades económicas distribuidas en el espacio. Su enfoque puede ser interregional o intrarregional. Se ocupa de investigar los efectos que tienen las acciones del Estado, las decisiones de empresarios y consumidores especialmente en lo referente a su localización espacial, sobre la estructuración económica del espacio”.

“El análisis regional abarca varias ciencias y disciplinas (ciencias económicas, sociología, demografía, antropología, geografía etc.) Su tarea es la de conseguir información, datos y en general conocimientos sobre la realidad integral de un espacio delimitado de acuerdo con ciertos criterios (región)” [1].

Las teorías del desarrollo regional pueden agruparse en dos grandes categorías. En una primera categoría estarían aquellas teorías que consideran que los principales determinantes del desarrollo de una región son de naturaleza externa o exógena, que actúan o provienen desde afuera, y una segunda categoría de teorías son las que sostienen que estos factores son de carácter interno o endógeno. Salguedo (1999).

En las primeras teorías predomina el enfoque interregional y la pregunta es: ¿bajo qué condiciones una región desarrollada induce el crecimiento económico de regiones menos desarrolladas, y a través de cuales mecanismos. ? Las primeras teorías estudian las determinantes y los mecanismos de la transmisión del desarrollo económico de una región a otros sistemas, y que el desarrollo de una región depende de aspectos o fuerzas que tienen su origen afuera de la región. Las teorías correspondientes al segundo grupo dan importancia a los factores económicos y sociales internos de una región sin interdependencias externas significativas[2].

Para Moncayo (2004), “El concepto de crecimiento endógeno tiene que ver con el supuesto de que la acumulación de capital y el cambio tecnológico e innovación son consecuencia de decisiones de inversión tomadas por agentes racionales maximizadores de ganancias en un determinado contexto histórico.”[3]

Para Vásquez (1997, 78) “la hipótesis de partida de este concepto es que las localidades y territorios tienen un conjunto de recursos (económicos, humanos, institucionales y culturales) y de economías de escala que no han sido explotadas y que constituyen su potencial para el crecimiento. Bajo esta hipótesis, cada localidad se caracteriza, por ejemplo, por una determinada estructura productiva, un mercado de trabajo, una capacidad empresarial y tecnológica, una dotación de recursos naturales e infraestructuras, un sistema social y político, y una tradición y cultura, que sirven de impulso al proceso de cambio estructural de la economía local.”[4]

“Storper y Worker (1995) destacan la mayor importancia que comenzó a adquirir el análisis de las potencialidades endógenas de cada territorio, incluyendo en ello los factores sociales, culturales, históricos, institucionales, entre otros; los cuales también son importantes en el proceso de crecimiento económico local”. [5]

Según Madoery “constituye una construcción social que supone acuerdos, negociaciones, compromisos entre organizaciones con identidades diferenciadas, capacidades localizadas en muy distintos ámbitos y reglas de juego explícitas, coherentes y convalidadas socialmente “[6].

Dadas estas circunstancias, Becker plantea que la noción de desarrollo económico local recupera la importancia de la política en cuanto espacio de mediación, donde la misma es entendida desde dos puntos de vista: primero, “como proceso de síntesis, a través de la reconstrucción por etapas de lo concreto a partir de sus determinaciones”; segundo, “como esfera o espacio mediador de las transformaciones históricas efectivas del desarrollo local-regional”[7].


ENFOQUES TEÓRICOS SOBRE DESARROLLO REGIONAL

Salguero (2006) hacer una descripción de los dos enfoques que dominan la teoría sobre el desarrollo regional, mostrando mayor desarrollo teórico en los enfoques que tienen en cuenta las condiciones internas o endógenas.

a. Enfoques de predominancia Exógena:
§ La Teoría de los procesos de desarrollo socioeconómico (Hermansen)
§ Las Teorías del crecimiento desequilibrado (Hirsham Y Fritz Voight)
§ La teoría de las causalidades acumulativas (Myrdal)

b. Enfoques que tienen en cuenta las condiciones internas o endógenas:
§ La Teoría sobre el uso del suelo (Von Thiunen)
§ La Teoría de la localización industrial (Weber)
§ La teoría de los lugares centrales o actividades terciarias (Chistaller)
§ La teoría de la Base de Exportación (Nort Douglas)
§ La teoría de los polos de desarrollo (Francois, Perroux)
§ La teoría de las etapas del desarrollo (Rostow)
§ La teoría relativa a la estructura industrial Regional (Richardson)
§ La teoría del Input- Output Access “Insumo –producto- mercado (Richardson)
§ La Teoría de la Acumulación flexible (Michael `Piore y Charles Sabel)


DESARROLLO TERRITORIAL

Los territorios deben adecuarse a las nuevas dinámicas de la economía global, lo cual requiera la estructuración de modelos de desarrollo, que incluyan políticas orientadas al mejoramiento de la competitividad, el fortalecimiento de de los sistemas educativos, una mayor eficiencia en la inversión pública y privada, mayor grado de inserción al comercio mundial que permita el incremento en las exportaciones, mayor acceso a las TICS y la cohesión social. Los territorios entonces se integran a las dinámicas de los sectores líderes de la mundialización. Esto genera una mayor competencia entre ciudades y regiones del mundo, lo cual exigen el diseño de políticas de desarrollo con una mirada desde lo regional y local.

Según (Ramírez 2009) “la localización constituye un importante punto de encuentro entre la organización industrial y la geografía económica, producto de una mayor tendencia hacia la especialización y concentración de la industria, inherentes a los sistemas productivos abiertos, a la competencia externa y a las desigualdades en la configuración de ventajas comparativas entre regiones. Las firmas tienen especificidades que afectan de modo directo sus decisiones tecnológicas y su distribución espacial. Los aspectos más relevantes son el tamaño, la organización, el número de establecimientos, el origen y la propiedad del capital”.
En el territorio las premisas fundamentales son las siguientes (Ramírez, 2009, 9):

§ el desarrollo se explica dentro de marcos de acción colectiva que conforman mundos más o menos coherentes,
§ en los marcos de acción colectiva de los sectores industriales se tiene en cuenta el tipo de producto en que se especializan las regiones,
§ hay que analizar y explicar las convenciones principales que usan los actores en el curso de su acción,
§ el tipo de mercado hacia donde se dirigen los productos estandarizados condicionan los sistemas productivos de las regiones,
§ un factor importante es el tipo de competencia, y las estrategias que siguen las empresas; y,
§ es necesario conocer si los marcos de acción están influenciados por un clima de predictibilidad o de incertidumbre.

En los territorios la dinámica de crecimiento económico está impulsada por la interacción del estado, las empresas y la sociedad en general, lo cual está implicando cierto grado de organización e identidad en los objetivos del desarrollo. Donde el estado promueve las iniciativas de desarrollo local, regional y territorial, con intervenciones en el ámbito microeconómico y mesoeconómicos, donde se observan encadenamientos productivos y un sentido de arraigo territorial se constituyen en los fundamentos básicos en la formación del capital social.

Desarrollo endógeno significa en efecto, la capacidad para transformar el sistema socio-económico; la habilidad para reaccionar a los desafíos externos; la promoción del aprendizaje social; y la habilidad para introducir formas específicas de regulación social a nivel local que favorecen el desarrollo de las características anteriores. Desarrollo endógeno es, en otras palabras, la habilidad para innovar a nivel local (Garofoli, 1995).

La exigencia de la descentralización conlleva la necesidad de dotarse de indicadores socioeconómicos desagregados territorialmente, así como incorporar otro tipo de información sobre las diferentes capacidades o potencialidades del desarrollo de cada territorio, tanto en lo relativo a los rasgos medioambientales, como sociales y culturales, a fin de trascender los enfoques conceptuales simplificadores del crecimiento económico, tal y como éste es visualizado desde la perspectiva economicista tradicional (Vázquez Barquero, 2005, p. 73).

Según (Mochi, 2004) “si bien la descentralización constituye el preámbulo de lo que entendemos por desarrollo local, ya que sienta las bases para un reordenamiento del municipio, se necesita ir más allá, promoviendo acciones públicas más amplias que tengan que ver con el desarrollo local, con procesos inéditos que significan seguramente un cambio en los modelos de desarrollo”.

Para Ramírez (2008) “es de interés superar las delimitaciones geográficas del suelo y de pensar el territorio solo desde su esfera física, como lo es también supeditar sus posibilidades solo en lo natural, como ha sido tradicional en nuestro contexto. El territorio se organiza y ordena en función de generar y posibilitar sus capacidades endógenas, y desde de allí puede orientar sus esfuerzos de interacción e intercambio con otras esferas sociales y territoriales; pero es requisito fundamental primero establecer cuál es su perspectiva de futuro, los alcances de su apuesta de desarrollo y por tal definir su plataforma estratégica, es en ese momento donde definirá su esquema, con el cual se enmarcará y dirigirá el territorio”.

[1] Ibíd. pág. 19

[2] Ibíd. pág.3
[3] Módulo Contexto socioeconómico y político latinoamericano. Elaborado por Duván Emilio Ramírez Ospina. Pág. 2.
[4] VÁZQUEZ BARQUERO, Antonio., “¿Crecimiento endógeno o desarrollo endógeno? En Cuadernos del CLAEH, Montevideo, Nº 78-79, 1997.
http://redelaldia.org/IMG/pdf/articulacion_caso_bahiablanca.pdf
[5] Cita textual del Módulo Contexto socioeconómico y político latinoamericano. Pág. 2.
[6] MADOERY, Oscar, “El valor de la política en el desarrollo local” en Vázquez Barquero y Madoery
Transformaciones Globales, instituciones y políticas de desarrollo local, Rosario, 2001.
[7]BECKER, Dinizar, “A economía política da regionalizaçao do desemvolvimento contemporaneo” en redes, Santa Cruz do Sul, vol. 6, Nº 3, pp. 7.